Una mujer denunció haber sido detenida por la policía mientras viajaba junto a una embarazada y un joven, en un recorrido que iniciaron como pasadía en La Romana y que los llevaba de regreso a Santo Domingo. El percance ocurrió en el kilómetro 25 de la capital, un punto de tránsito frecuente para viajeros interprovinciales. La denuncia fue realizada en un live de Instagram, dirigido al presidente Luis Abinader, la ministra Faride Raful y el director de la Policía Nacional.
Uso ilegal de sirenas en vehículos privados
El vehículo del joven contaba con sirena similar a la de autos militares o ambulancias, lo que constituye una infracción legal según la Ley de Tránsito y Seguridad Vial. Solo los vehículos de emergencia autorizados pueden portar estos dispositivos, y su uso indebido puede acarrear multas, retención del vehículo o incluso responsabilidad penal si se intenta evadir controles.
Aunque esto pudo haber despertado la sospecha policial, no justifica la exigencia de un soborno, que según la denunciante, fue de 12 mil pesos, de los cuales pagaron 6 mil para ser liberados.
Abuso y corrupción policial
El episodio pone en evidencia un patrón preocupante: uso del poder de policía para extorsionar, lo que debilita la confianza en las instituciones. Además, el hecho de que la denuncia se realizara públicamente muestra cómo la ciudadanía recurre a herramientas digitales para visibilizar irregularidades y exigir rendición de cuentas.
Entre ilegalidad y abuso: un espejo social
El incidente refleja la complejidad de la relación entre ciudadanos y autoridades: por un lado, la violación de normas de tránsito por parte del vehículo; por otro, el abuso de autoridad y corrupción de la policía. La verdadera noticia detrás del caso no es solo la detención, sino el choque entre legalidad y abuso, y la necesidad urgente de transparencia y control ciudadano.
.

No hay comentarios:
Publicar un comentario