: cuando el control falla desde adentro
La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) informó la desvinculación y sometimiento a la justicia de dos agentes penitenciarios sorprendidos intentando introducir ilícitos en centros carcelarios.
Uno de los implicados fue identificado como Félix Antonio Mateo Figuereo, quien se desempeñaba como encargado de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario en el CCR-VII Mao, provincia Valverde, y fue detenido en posesión de sustancias prohibidas que presuntamente intentaba ingresar al recinto.
Las autoridades aseguran que los casos están bajo investigación y que los responsables enfrentarán consecuencias judiciales.
La noticia detrás de la noticia
El hecho no es aislado. Es una señal.
Cuando quienes deben garantizar el control interno de las cárceles terminan facilitando la entrada de drogas y celulares, el problema deja de ser operativo… y pasa a ser estructural.
No se trata solo de dos agentes desvinculados, sino de una pregunta mayor:
¿Qué tan permeable sigue siendo el sistema penitenciario dominicano?
La entrada de celulares no es un detalle menor.
Desde esos dispositivos se coordinan:
extorsiones
delitos organizados
operaciones desde prisión
⚖️ Más allá de la sanción
La respuesta institucional —desvincular y someter— es necesaria.
Pero no suficiente.
Porque el verdadero desafío no es castigar el hecho…
es impedir que siga ocurriendo.
Conclusión
Cada caso como este revela una grieta en el sistema.
Y mientras esas grietas existan,
👉 la seguridad fuera de las cárceles también seguirá en riesgo.



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