Santo Domingo.– Autoridades dominicanas impidieron, a último momento, la salida del país de un exoficial superior en condición de retiro, vinculado a una investigación por presunto abuso sexual contra una niña de siete años, ocurrido en la comunidad de Matanzas, provincia Peravia.
El detenido fue identificado como Nicolás Núñez, de sesenta años, contra quien pesaba una orden de arresto activa, emitida tras una denuncia formal presentada por familiares de la menor. La identidad de la niña se mantiene en estricta reserva, conforme a lo establecido en la Ley sobre Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
La detención se produjo en el Aeropuerto Internacional del Cibao, en Santiago, cuando el imputado se disponía a abordar un vuelo con destino a los Estados Unidos, en un aparente intento de evadir la acción de la justicia. La operación fue posible gracias a la coordinación entre la Policía Nacional, el Ministerio Público y organismos de seguridad estadounidenses.
De acuerdo con el informe preliminar del Departamento Especializado de Atención a la Mujer y Violencia Intrafamiliar (DEAMVI), la denuncia fue interpuesta el primero de febrero, activándose de inmediato los protocolos de la Fuerza de Tarea Conjunta, con la participación de fiscales especializados en delitos contra niños, niñas y adolescentes.
La menor fue ingresada de emergencia en un centro médico de Baní, donde recibió atenciones médicas especializadas y fue sometida a un procedimiento quirúrgico. Su estado de salud y diagnóstico se mantienen bajo estricta confidencialidad.
Durante el proceso investigativo, una familiar cercana a la víctima identificó como presunto agresor a un hombre conocido con el alias de “El Coronel”, describiendo un patrón reiterado de acercamiento, manipulación y abuso de confianza hacia la menor.
Aunque en imágenes que circulan en redes sociales el imputado aparece vistiendo uniforme que correspondería a la Armada de la República Dominicana, hasta el momento las autoridades no han confirmado oficialmente a qué institución perteneció, por lo que ese dato permanece bajo verificación.
La noticia detrás de la noticia
Que el imputado fuera apresado a punto de despegar no es un detalle menor. Refleja una realidad incómoda: cuando los procesos judiciales se activan tarde, el riesgo de fuga es real, especialmente en casos que involucran a personas con formación militar o policial.
También vuelve a evidenciar cómo el rango —real o percibido— puede convertirse en una herramienta de poder simbólico, capaz de generar silencio, miedo o desconfianza en las víctimas y sus entornos.
Más allá del uniforme que haya vestido, el foco debe mantenerse en lo esencial:
la protección de la menor, la transparencia del proceso y la obligación del Estado de demostrar que ningún rango, pasado o pensión coloca a alguien por encima de la ley.



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