Santo Domingo, R.D. – La Dirección General de la Policía Nacional dispuso la suspensión por un período de 30 días sin disfrute de salario del coronel Cecilio Delgado Agramonte, rector del Instituto Policial de Educación Superior (IPES), tras cometer faltas calificadas como graves en el ejercicio de sus funciones.
La medida disciplinaria fue adoptada luego de que Delgado Agramonte presuntamente incurriera en desobediencia, al negarse a cumplir una orden del alto mando policial. De acuerdo con la resolución, las autoridades instruyeron al rector revisar la situación académica de 25 cadetes de segundo año, expulsados tras reprobar la asignatura de Derecho Constitucional.
Durante una reunión virtual en la que participaron altos oficiales de la institución, se transmitieron las instrucciones del director general de la Policía Nacional, mayor general Ramón Guzmán Peralta. Sin embargo, el coronel Delgado Agramonte habría respondido con firme rechazo:
“Quítenme del puesto y tráiganme mi decreto, yo no voy a hacer eso”, expresó antes de abandonar el encuentro.
El documento oficial detalla que el rector no solo desatendió la orden, sino que además omitió la presencia de oficiales superiores en la reunión, entre ellos el subdirector general de la Policía y el director central de Recursos Humanos, lo que fue considerado un incumplimiento de sus funciones y una falta de respeto a la autoridad.
Cabe destacar que inicialmente fueron 50 los cadetes reprobados en Derecho Constitucional. Tras una revisión, 25 lograron aprobar, mientras los restantes solicitaron una segunda oportunidad con el respaldo de la superioridad policial.
No podemos obviar que, detrás de este conflicto, están jóvenes estudiantes con sueños y aspiraciones, quienes merecen una segunda oportunidad para demostrar su capacidad y compromiso con la carrera policial. La educación superior, y más aún en instituciones formadoras de oficiales, no debería ser un espacio de arbitrariedad ni de rigidez extrema, sino de formación, acompañamiento y desarrollo de competencias.
Si bien la disciplina es fundamental en la Policía Nacional, también lo es la justicia y la equidad. Negar la posibilidad de revisión a los cadetes podría significar truncar carreras por fallas que, en muchos casos, pueden corregirse con orientación, tutorías y una evaluación justa.
Darles la chance de aprobar su materia no es un acto de debilidad, sino de responsabilidad institucional, pues contribuye a formar oficiales más preparados y conscientes de sus obligaciones. La superioridad policial ya ha dado su respaldo a esta revisión; lo que resta es que la máxima autoridad académica del IPES cumpla con su deber.
Opinión Miradorweb :
En definitiva, la Policía Nacional debe equilibrar disciplina y oportunidad. Negar a estos jóvenes la posibilidad de rectificar sería un mensaje equivocado: la educación también es segundas oportunidades, y los oficiales del futuro merecen que se les permita aprender de sus errores

No hay comentarios:
Publicar un comentario