Una bala perdida estuvo a punto de provocar una tragedia la mañana de este lunes, luego de impactar el techo de zinc de una vivienda y caer precisamente en el lugar donde una señora acostumbra sentarse.
La señora Santa Gómez, residente en la calle principal del barrio El Abanico, detrás de la cancha, informó que alrededor de las 7:00 de la mañana de este lunes vivió momentos de gran preocupación cuando un proyectil de arma de fuego cayó en su residencia.
Según relató doña Santa, como de costumbre se levantó temprano y se dirigió hacia la terraza de su vivienda. Sin embargo, esta vez decidió sentarse en un lugar diferente de la galería, una decisión que, según expresa, pudo haberle salvado la vida.
Minutos después escucharon un fuerte impacto en el techo de zinc. Ante la situación, la señora que trabaja atendiéndola se acercó para verificar qué había ocurrido y encontró un proyectil de arma de fuego, aún sin identificar, justamente en el lugar donde doña Santa acostumbra sentarse diariamente.
Tras lo ocurrido, familiares se presentaron al destacamento de la Policía con la intención de buscar orientación y determinar si mediante el proyectil sería posible identificar el arma utilizada para realizar el disparo. Sin embargo, según explicaron, en ese momento no pudieron localizar al encargado correspondiente.
La familia espera que esta denuncia sirva de reflexión y hace un llamado a quienes realizan disparos al aire o manipulan armas de fuego de manera irresponsable para que tomen conciencia de las graves consecuencias que esta práctica puede ocasionar.
“Gracias a Dios no pasó nada humano que lamentar; fue una intervención divina”, expresó doña Santa al agradecer que el proyectil no alcanzara a ninguna persona.
El incidente deja nuevamente una advertencia sobre el peligro de las balas perdidas, que pueden terminar con la vida de una persona inocente sin siquiera encontrarse cerca del lugar desde donde se realizó el disparo.

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