🟡 La noticia detrás de la noticia
Cuando la toga no frena la violencia
En Nagua, un hecho vuelve a sacudir la conciencia: un abogado acusado de propinarle una paliza a una colega. Más allá del expediente, lo que preocupa no es solo el acto, sino lo que revela.
Porque cuando quienes conocen la ley la violentan, el problema deja de ser individual… y se vuelve cultural.
Semana Santa no es solo descanso ni tradición. Es pausa. Es espejo. Es una oportunidad incómoda pero necesaria para revisar lo que somos cuando nadie nos aplaude.
La agresión —en la calle, en el hogar, en el ejercicio profesional— se ha ido normalizando peligrosamente. Se graba, se comparte, se comenta… pero pocas veces se corrige desde dentro.
Hoy el llamado no es jurídico, es humano:
bajar la voz, controlar el impulso, desarmar el ego.
Porque ninguna discusión justifica una mano levantada.
Y ningún título profesional sustituye la educación emocional.
Que esta Semana Santa no sea solo de habichuelas dulces y playa.
Que también sea de conciencia.
Menos violencia ,más dominio propio.


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