Un operativo conjunto de la Policía Nacional y el Ministerio Público dejó al descubierto un preocupante arsenal en pleno centro de Barahona.
Fusiles, subametralladoras tipo Uzi, un revólver y más de 200 municiones fueron ocupados durante un allanamiento que terminó con la detención de un hombre identificado como “El Guardia”.
La operación, en la que también participó la Dirección Nacional de Control de Drogas, pone sobre la mesa una realidad inquietante: la presencia de armas de alto poder en entornos urbanos.
Más allá del decomiso, la pregunta clave es:
¿cómo llega este tipo de armamento a zonas residenciales sin ser detectado antes?
Este caso no solo es un golpe operativo…
es también una señal de alerta sobre el nivel de acceso a armas ilegales y la capacidad de respuesta del sistema de inteligencia.
La noticia no es solo lo ocupado.
Es lo que esto revela.


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